Es una terapia muy práctica y directiva que incluye ejercicios y tareas para hacer en casa con el objetivo de ayudar a la persona a solucionar los problemas emocionales de una manera breve. Es una terapia profunda y duradera que no se limita únicamente a disminuir el síntoma de malestar de la persona, sino que va hasta el fondo del problema provocando cambios filosóficos profundos y permanentes que tienen como consecuencia una mejora de la calidad de vida.