¡No hay una fórmula mágica para ser buenos padres! Lo que puede marcar la diferencia para darles una crianza positiva a nuestros hijos e hijas, es aprender a desarrollar en casa la Educación Emocional de los niños. Es decir, hacer que se sientan comprendidos y acogidos en sus episodios de rabia, tristeza, sorpresa, etc. Lograrlo